Necesitándote

En la locura del deseo me encuentro,
soñándote amargamente,
iniciando pensamientos que flotan 
por los recuerdos de mi mente 
mientras mis dedos quieren tocarte.

Mis manos han decidido estimular tu recuerdo, 
y mientras mis poros comienzan a llorar,
 tus caricias y besos son clamados por mi piel, 
que ya excitada por tu olor en la almohada 
anhela tu deseo de amarme.

Dos segundos necesito 
para llevarte al espacio,
 tus piernas serán las que clamen
 con alevosía que mi lengua invoque tus pasiones,
 y tus senos imploraran que mi tacto les seduzca 
para así llegar al punto infinito del morbo 
entre dos seres que se necesitan.

Déjame amarte, 
deja juntar mi piel con la tuya
 mientras dentro de ti sientes
 el amor que poco a poco te doy, 
al mismo tiempo que vas palpando 
las estimulaciones que excitan 
tus recuerdos y hacen devorar 
a este hombre que noche a noche 
te recuerda al calor de su pecho.


Eduardo Febres Cordero
Sando Domingo de los Tsáchilas, 20 de enero de 2012

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