domingo, 22 de enero de 2012

… Te Deseo!


El deseo desborda en abundancia,
los recuerdos invaden con intensidad,
los latidos se incrementan al pensarte,
y una luz tenue que ilumina mi rostro te pide.

Semblantes de tu cuerpo se recuerdan en el mío
imaginando que el sudor recorre tú estructura,
remembrando las pasiones de las que fuimos
victimas… pasiones por las cuales
desearía ser sacrificado.

Una imagen olvidada pero descubierta
aviva en mí los más ardientes deseos de poseerte,
un sueño me estimula  y derrama todo aquello
que quisiera hacer en ti, aquello que ambicionara
viajara por las más íntimas partes de tu figura.

El delirio: no pensar que ha pasado casi un mes
para que el tiempo transcurra rápidamente
para adorarte hasta el tormento de nuestros días
estimulándonos lentamente y con locura.

Eduardo Febres Cordero
22 de enero de 2012